Cuando hoy la gente pregunta “qué es el Open Banking”, la respuesta ya es más amplia que hace unos años. Originalmente, el Open Banking bajo PSD2 en Europa significaba dar a terceros autorizados acceso a los datos de las cuentas de pago y la capacidad de iniciar pagos, a través de APIs abiertas y seguras, con autenticación reforzada de cliente (SCA) y con consentimiento explícito.
Para 2025, esa misma infraestructura se ha convertido en la base sobre la que se apoya algo mucho mayor:
En otras palabras, el Open Banking empezó como un requisito regulatorio. Hoy es un ingrediente clave para experiencias financieras API-first, habilitadas por IA y embebidas.
Y las cifras confirman su papel crucial. A nivel global, Statista estima que el número de usuarios de servicios basados en Open Banking superará los 132 millones hacia 2024, con un valor total de transacciones de Open Banking que rondará los 57.000 millones de dólares, y con casi la mitad de los usuarios concentrados en Europa. ¹
Al mismo tiempo, el Cambridge Centre for Alternative Finance informa de que unas 60 jurisdicciones han implantado algún tipo de reglas de Open Banking, lo que muestra hasta qué punto el modelo ha ido mucho más allá de los bordes europeos. ²
Ahora, la gran pregunta para las empresas ya no es si el open banking “llegará”, sino cómo se traducirá en ventajas competitivas, brindando más conversión, menos fricción, mejores datos, y nuevos modelos de negocio.
El Open Banking ya no se entiende como un fin en sí mismo. En la práctica, ha sido el primer bloque de una transformación más amplia: abrir el acceso – con control y consentimiento – a datos y capacidades financieras para que puedan usarse allí donde realmente generan valor: en los procesos y plataformas donde operan personas y empresas.
Por eso, el siguiente paso es el Open Finance. La propuesta europea Framework for Financial Data Access (FiDA) amplía el enfoque más allá de las cuentas de pago y plantea un marco para compartir datos de otros productos – ahorro, préstamos, inversiones y determinados seguros – siempre con autorización del cliente. ³ Junto con la futura PSD3 y el nuevo Reglamento de Servicios de Pago (PSR), esto redefine dos cosas clave: qué datos pueden circular, quién puede usarlos y bajo qué reglas.
Mientras tanto, el mercado avanza en paralelo: el Embedded Finance crece porque responde a una demanda muy concreta: hacer que los servicios financieros funcionen dentro del flujo natural de una compra, una suscripción o una operación empresarial. Según Grand View Research, este mercado global podría llegar a 588.000 millones de dólares en 2030, con un crecimiento anual medio del 32–33% desde 2024. ⁴
En términos prácticos, esto significa que las APIs de Open Banking ya no se limitan a “mostrar información bancaria”. Hoy habilitan casos de uso directamente conectados al negocio:
A medida que estos casos se consolidan, las etiquetas importan menos: el usuario solo percibe una experiencia más simple. Para bancos y plataformas, el reto es capturar ese valor sin perder de vista lo esencial: confianza, seguridad y gobernanza del dato, especialmente cuando la IA entra en juego.
Veamos las tendencias de Open Banking que están dando forma a 2026 y que seguirán ganando peso en los próximos años.
El paso de las tarjetas a los pagos de cuenta a cuenta (A2A) se acelera, sobre todo en mercados donde los pagos instantáneos ya están bien implantados.
El Global Payments Report de McKinsey señala que las infraestructuras de pago de cuenta a cuenta, con menor margen unitario (incluidos los pagos instantáneos y los pagos iniciados vía Open Banking), están captando una parte cada vez mayor del negocio global de pagos, especialmente en Europa. ⁵
En España, Bizum ha convertido el A2A en un gesto cotidiano: en 2023 registró 940 millones de operaciones (+23,3% vs. 2022) y en 2024 superó los 1.093 millones. ⁶
Y en B2B, el rail de transferencias también se acelera: en el 2º semestre de 2024, las transferencias inmediatas iniciadas electrónicamente sumaron 466 millones de operaciones por 65.000 millones de euros. ⁷
Para comercios y emisores de facturas, esta tendencia es relevante porque los pagos A2A:
A medida que las plataformas integran más servicios financieros, las APIs de Open Banking aportan la base técnica – datos y pagos – que hace posibles estas experiencias dentro del propio recorrido del usuario.
Algunos patrones habituales son:
En muchos de estos casos, el usuario final ni siquiera se encuentra con el término “Open Banking”: simplemente vive un alta más rápida, pagos más fluidos y ofertas mejor alineadas con su situación.
En Europa, el Open Banking nació bajo PSD2 como un requisito normativo. Pero con FiDA y el nuevo marco PSD3/PSR en el horizonte, el foco se está desplazando hacia:
Este cambio obliga a bancos, fintechs y plataformas a tratar el Open Banking como parte de una estrategia estructural de APIs y datos a largo plazo, y no como un proyecto regulatorio puntual.
Cuantos más datos se comparten – y cuantos más modelos de IA se construyen sobre ellos –, más evidente es que los riesgos del Open Banking ya no son un asunto puramente técnico: se han convertido en un tema estratégico. Entre las principales preocupaciones destacan:
Además, el debate reciente en Europa en torno a FiDA ha reabierto cuestiones como la soberanía del dato y el equilibrio de fuerzas entre grandes tecnológicas, bancos y plataformas europeas. Una señal clara de que la próxima ola de adopción del Open Banking dependerá, más que nunca, de la confianza y de una gobernanza bien diseñada.
La IA se está convirtiendo, cada vez más, en la capa de inteligencia que se apoya sobre la infraestructura de Open Banking.
El último Global Payments Report de McKinsey y análisis relacionados señalan que los actores del mundo de los pagos ya están utilizando IA para:
Combinada con los datos de Open Banking, la IA puede habilitar, por ejemplo:
Distintos análisis del sector también apuntan que la IA aplicada a pagos puede reducir fricción en la experiencia del cliente y mejorar la productividad, pero a cambio eleva las exigencias en gobernanza, calidad del dato y transparencia de los modelos.
Y hay un punto clave: a medida que la IA se integra más a fondo en Open Banking y en Embedded Finance, reguladores y bancos centrales están alertando sobre riesgos como la concentración de modelos, la ciberseguridad y posibles vulnerabilidades sistémicas. En la práctica, esto significa que la estrategia de IA y la gestión del riesgo ya no pueden separarse de la estrategia de Open Banking.
En Embedded Finance, las organizaciones que avanzan más rápido están construyendo bases operativas sólidas – gobernanza del dato, documentación de procesos y capacidades internas – que hacen que la orquestación con IA sea realmente efectiva.
España destaca en Europa por una combinación poco común: pagos inmediatos muy extendidos, una aceleración regulatoria que empuja a estandarizar la infraestructura, y un tejido de empresas que está incorporando pagos y servicios financieros directamente en sus procesos (tesorería, facturación, reconciliación). En ese contexto, Open Banking empieza a leerse menos como “un canal” y más como una pieza de infraestructura para Embedded Finance, especialmente en casos de uso B2B.
Estos son los movimientos más relevantes que ya se ven, y que apuntan a 2026–2027:
En 2026, el Open Banking se entiende mejor como una infraestructura basada en APIs y en el consentimiento del cliente, que alimenta el Embedded Finance y servicios impulsados por IA en toda la economía.
En los próximos años, es probable que veamos:
Para bancos, fintechs y plataformas, el reto es claro: aprovechar las APIs de Open Banking para crear experiencias realmente útiles, integradas y habilitadas por IA, sin perder de vista lo esencial: confianza, resiliencia y control del cliente en el centro.
Number of open banking users worldwide in 2020 with forecasts from 2021 to 2024, by region (in millions) | Statista, 2023
The Global State of Open Banking and Open Finance Report | Cambridge Centre for Alternative Finance (CCAF), 2024
Framework for financial data access | European Commission
Embedded Finance Market To Reach $588.49 Billion By 2030 | Grand View Research, 2024
The 2025 McKinsey Global Payments Report: Competing systems, contested outcomes | McKinsey & Company, 2025
Nota de prensa | Bizum, 2024
Estadísticas sobre pagos en España (2T 2024) | Banco de España, 2024
Bizum y el éxito de las transferencias inmediatas en España | Banco de España, 2024
Nota de Prensa | Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, 2024
Evolución y tendencias en los pagos de los consumidores españoles | Banco de España, 2025
EBA consumer trends report 2024/25 | European Banking Authority, 2025



