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Euro digital: qué es, cómo funciona y cuándo llegará la moneda digital europea

Actualizado: 01 septiembre 2026Tiempo de lectura: 7 minutos
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Los pagos europeos están entrando en una nueva fase. A la evolución de la regulación, el crecimiento de los pagos instantáneos y la aparición de nuevos modelos de pago digital se suma ahora un cambio potencialmente estructural: la creación de una moneda digital europea emitida por el Eurosistema.

El euro digital se perfila como una nueva infraestructura pública pensada para operar en toda la zona euro y convivir con tarjetas, wallets, transferencias y otras soluciones privadas. Su introducción podría ampliar las opciones disponibles y transformar la forma en que se integran y gestionan los pagos dentro del ecosistema europeo.

Su alcance podría afectar a toda la cadena de valor y bancos, proveedores de servicios de pago y empresas tendrán que entender cómo encajará esta infraestructura en sus sistemas, qué papel desempeñarán en su distribución y aceptación y qué nuevos servicios y modelos de negocio podrá habilitar.

Euro digital: qué es y por qué Europa impulsa su propia CBDC

El euro digital sería una CBDC (Central Bank Digital Currency), es decir, dinero digital emitido por un banco central. Tendría el mismo valor que el efectivo y complementaría a billetes y monedas, manteniendo la unidad de cuenta del euro.

Para entender qué es el euro digital, conviene distinguirlo de otras formas de dinero y activos digitales con los que puede confundirse:

  • Dinero depositado en una cuenta bancaria: constituye un pasivo de un banco comercial, mientras que el euro digital sería emitido directamente por el Eurosistema.
  • Stablecoins: pueden mantener una paridad con el euro, aunque las emiten entidades privadas y su estabilidad depende de mecanismos y activos de respaldo.
  • Criptomonedas como Bitcoin: su valor no está vinculado al euro y carecen del respaldo de un banco central.

El euro digital sería, por tanto, dinero público en formato digital, emitido y respaldado por el Eurosistema y utilizable como medio de pago en toda la zona euro.

Su desarrollo responde además a una cuestión de autonomía estratégica. Europa carece actualmente de una solución propia de pago digital con alcance en toda la zona euro y una parte relevante de los pagos electrónicos depende de operadores internacionales. En el primer semestre de 2024, alrededor del 66% de las transacciones electrónicas con tarjetas emitidas en la zona euro se procesaron bajo las reglas de compañías no europeas, mientras que 13 países dependían de esquemas internacionales de tarjetas para estos pagos. ¹

El euro digital aspira a reducir esta dependencia mediante una infraestructura paneuropea que refuerce la resiliencia del sistema y garantice la presencia del dinero público también en el entorno digital.

La soberanía europea también pasa por los pagos

El euro digital forma parte de una transformación más amplia del mercado europeo de pagos, donde convergen regulación, acceso a los datos e innovación tecnológica.

Lee el artículo sobre los pasos hacia Open Finance: PSD3, PSR, FIDA y euro digital

Cómo funcionará el euro digital y cómo se integrará en el ecosistema de pagos

Para entender qué puede cambiar con el euro digital, primero hay que observar cómo está previsto que se integre en la infraestructura de pagos existente.

El Eurosistema proporcionará la infraestructura central, mientras que bancos y otros proveedores de servicios de pago (PSP) mantendrán la relación con usuarios y empresas. A través de ellos se accederá al euro digital y se podrán realizar y recibir pagos.

Dentro de este modelo, los distintos actores tendrían funciones complementarias:

  • Los PSP distribuidores darán acceso al euro digital y gestionarán servicios como la apertura del wallet, el movimiento de fondos y la iniciación de pagos.
  • Los PSP adquirentes permitirán a los comercios aceptar pagos en euros digitales, tanto en tiendas físicas como en e-commerce.
  • El Eurosistema proporcionará la infraestructura común necesaria para emitir y liquidar las operaciones.

Para que el modelo funcione de forma homogénea en toda la zona euro, el Digital Euro Scheme Rulebook establecerá reglas, estándares y procedimientos comunes para todos los participantes.

El diseño planteado por el BCE contempla además pagos instantáneos, online y offline, y la posibilidad de vincular el wallet a una cuenta bancaria. Los mecanismos de waterfall y reverse waterfall permitirían mover fondos automáticamente entre ambos cuando fuera necesario, por ejemplo para gestionar el futuro límite de tenencia del usuario.²

Así, el euro digital se integraría como un nuevo esquema paneuropeo dentro del sistema de pagos existente, con bancos y PSP ocupando una posición clave en su funcionamiento.

Más que una nueva forma de pagar

El impacto del euro digital irá más allá del pago: afectará a la forma de integrar servicios, gestionar flujos y diseñar nuevas experiencias para empresas y usuarios.

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Qué cambia para bancos y proveedores de servicios de pago

Como puerta de acceso al euro digital, bancos y PSP asumirán un papel que va mucho más allá de la conexión técnica con la infraestructura del BCE.

Su primera tarea será integrar el nuevo esquema en sus servicios y procesos: desde el alta y la gestión de los wallets hasta la autenticación, los movimientos de fondos y los controles necesarios para cumplir los requisitos regulatorios.

Al mismo tiempo, mantener la relación directa con clientes y empresas les permitirá trabajar sobre la experiencia y los servicios que rodean al pago. La infraestructura común del euro digital puede convertirse así en una base para desarrollar soluciones adicionales y diferenciar su oferta.

Para bancos y PSP, el cambio tiene por tanto dos dimensiones estrechamente relacionadas: integrar el nuevo esquema con sus servicios actuales y aprovechar esa base para desarrollar nuevas propuestas de valor.

Esta evolución encaja con la lógica del Open Finance, donde el valor de la infraestructura crece a medida que permite conectar servicios, datos y actores para crear nuevas soluciones.

Y las oportunidades no se limitan al sector financiero. Si bancos y PSP convierten esta infraestructura en nuevos servicios, las empresas podrán utilizar esas capacidades para transformar también sus propios procesos de pago y cobro.

Euro digital para empresas: qué oportunidades y casos de uso puede abrir

Para las empresas, el potencial del euro digital podría extenderse mucho más allá de la aceptación de una nueva forma de pago. Algunas de las características contempladas en su diseño abren escenarios en los que el pago podría quedar más estrechamente conectado con procesos operativos, financieros y comerciales.

Los casos de uso concretos dependerán del diseño definitivo del euro digital y de la evolución del marco regulatorio. A partir de las funcionalidades y escenarios analizados hasta ahora, es posible identificar algunas aplicaciones potenciales:

  • Pagos condicionados y automatización de cobros. Un pago podría ejecutarse cuando se cumpla una condición determinada, por ejemplo tras confirmar la entrega de una mercancía. No se trataría de programar el dinero en sí, sino de vincular instrucciones de pago y procesos operativos a reglas de negocio verificables.
  • Liquidación inmediata y gestión de la liquidez. La disponibilidad inmediata de los fondos podría facilitar la gestión financiera y operativa de empresas con elevados volúmenes de transacciones o flujos distribuidos entre distintos actores.
  • Pagos ligados al consumo y microbilling. En sectores como Utilities y Telecomunicaciones podrían desarrollarse modelos de cobro vinculados al consumo real, facilitando microtransacciones y sistemas de facturación más dinámicos.
  • Incentivos y recompensas en tiempo real. Las empresas podrían asociar determinadas acciones a abonos automáticos y crear programas de fidelización o incentivos que se activen cuando se cumplan condiciones predefinidas.
  • Pagos B2B y automatización de la cadena de suministro. El pago podría vincularse a hitos concretos, como la recepción o validación de una mercancía, reduciendo tareas manuales y facilitando la reconciliación entre empresas.
  • Recibos digitales y servicios postventa. Una mayor integración entre el pago y la documentación asociada a la compra podría simplificar procesos como devoluciones, garantías y comprobación de transacciones, especialmente en retail y e-commerce.

Estos escenarios representan posibles aplicaciones futuras y dependerán de la evolución definitiva del proyecto. Todos ellos apuntan, sin embargo, a un mismo cambio potencial: una integración cada vez mayor del pago dentro de procesos de negocio más amplios.

Nuevos escenarios de pago requieren infraestructuras más flexibles

La evolución del euro digital se suma a un mercado en el que las empresas ya gestionan tarjetas, wallets, pagos account-to-account, métodos locales y diferentes proveedores de pago. La incorporación de nuevos instrumentos y de flujos cada vez más conectados con los procesos de negocio incrementa inevitablemente la complejidad.

La cuestión, por tanto, no será únicamente añadir un nuevo instrumento, sino poder incorporar nuevas formas de pago y nuevos proveedores sin multiplicar las integraciones y la complejidad tecnológica.

En este escenario, la orquestación de pagos permite desacoplar la evolución del negocio de cada integración individual. Una capa de orquestación centraliza los flujos de pago y facilita la incorporación de nuevos métodos y proveedores dentro de una arquitectura común.

Este enfoque permite a las empresas adaptar su infraestructura con mayor flexibilidad, gestionar diferentes combinaciones de métodos y proveedores según el mercado o el caso de uso y mantener una visión centralizada de los pagos a medida que evoluciona el ecosistema.

Una infraestructura preparada para evolucionar

A medida que crecen los métodos de pago, proveedores y mercados, también aumenta la complejidad de gestionarlos.

Las soluciones de payment hub y payment orchestration ayudan a centralizar flujos, datos e integraciones para construir una infraestructura más flexible y preparada para evolucionar.

Descubre cómo en el artículo

España ante la llegada del euro digital

El mercado español continúa acelerando su digitalización. En el segundo semestre de 2025, las operaciones realizadas con instrumentos distintos del efectivo crecieron un 10,8% interanual y las tarjetas concentraron el 65,9% del total. ³

A medida que los pagos digitales ganan peso, también adquieren mayor relevancia para las empresas aspectos como su procesamiento, los costes asociados y las alternativas disponibles para aceptarlos. En este contexto, el euro digital podría sumar una nueva opción paneuropea para los comercios.

Luis de Guindos, entonces vicepresidente del BCE, señaló en 2026 que uno de los objetivos del proyecto es ofrecer un medio de pago adicional y eficiente, gratuito para los consumidores y más económico para los comercios, especialmente los de menor tamaño, en comparación con los pagos con tarjetas internacionales. Su posible llegada podría, por tanto, ampliar tanto las opciones de pago disponibles en España como las alternativas de las empresas para gestionar sus costes de aceptación. ⁴

Cuándo llegará el euro digital: la hoja de ruta hacia 2029

El euro digital todavía no ha sido aprobado para su emisión. El proyecto avanza en paralelo en dos frentes: la definición del marco legislativo europeo y la preparación técnica de la infraestructura.

Según la hoja de ruta publicada por el BCE y la información disponible de las instituciones europeas, el proyecto contempla actualmente tres etapas principales:

  • 2026: regulación y preparación técnica. El 9 de julio, el Parlamento Europeo dio luz verde al inicio de las negociaciones con el Consejo sobre la propuesta de Reglamento. Pocos días después, el BCE anunció la selección de 36 proveedores de servicios de pago, entre más de 50 candidaturas, para participar en el piloto. A partir del tercer trimestre, los PSP seleccionados comenzarán las actividades de integración, pruebas y certificación necesarias para preparar la fase operativa.
  • 2027-2028: piloto en condiciones reales. La fase operativa está prevista para la segunda mitad de 2027 y tendrá una duración de 12 meses. Los PSP y comercios seleccionados probarán una versión beta del euro digital en situaciones reales para validar la infraestructura, los procesos operativos y la experiencia de uso.
  • 2029: posible primera emisión. Si el Reglamento se adopta según el calendario previsto y las fases de preparación se completan con éxito, el BCE pretende estar preparado para una posible primera emisión del euro digital en 2029.

2029 representa, por tanto, el horizonte en el que el Eurosistema pretende estar técnicamente preparado. La fecha de una eventual emisión sigue sin estar confirmada y dependerá de la adopción del marco legislativo y de una decisión formal posterior del Consejo de Gobierno del BCE.

Fabrick en el desarrollo del euro digital

Fabrick participa directamente en el proyecto del euro digital. En octubre de 2025, Almaviva y Fabrick fueron adjudicatarios de un acuerdo marco como contratista clasificado en primer lugar por el BCE para suministrar el componente de aplicación y Software Development Kit (SDK) para el euro digital, uno de los cinco componentes tecnológicos previstos para la futura infraestructura.

Según la información pública del BCE, este componente contempla dos elementos clave. Por un lado, una aplicación que permitirá a los usuarios acceder a los servicios del euro digital y realizar pagos. Por otro, el SDK permitirá a bancos y proveedores de servicios de pago integrar los servicios del euro digital en sus propias aplicaciones e interfaces, manteniendo la relación con sus clientes a través de los canales que ya utilizan. ⁵

El acuerdo marco firmado con el BCE establece las condiciones para este posible desarrollo, cuya ejecución dependerá de las próximas decisiones del Eurosistema sobre el proyecto.

La participación de Fabrick se enmarca así en el desarrollo de este componente específico de la futura infraestructura del euro digital, destinado a facilitar el acceso a sus servicios tanto a través de una aplicación como de los canales digitales de bancos y PSP.


Este artículo ha sido preparado por Fabrick únicamente con fines informativos. Fabrick es un proveedor de servicios que colabora con el Banco Central Europeo (BCE) en el desarrollo de determinados componentes del euro digital y servicios relacionados. Las opiniones, puntos de vista, supuestos e interpretaciones expresados en este artículo son exclusivamente los de Fabrick y no reflejan necesariamente las opiniones, posiciones oficiales, políticas o decisiones del Banco Central Europeo ni del Eurosistema. Nada de lo contenido en este artículo debe interpretarse como una posición oficial, directriz, respaldo o compromiso del BCE, ni como una afirmación que implique cualquiera de ellos. Cualquier error u omisión es responsabilidad exclusiva de Fabrick.
Este artículo tiene como único objetivo ofrecer información útil sobre el tema tratado y no pretende constituir una guía exhaustiva, sino una referencia orientativa. Si deseas comunicarnos alguna corrección, puedes contactar con nosotros a través de nuestros canales en redes sociales.
Fuentes
1

Empowering Europe: boosting strategic autonomy through the digital euro | BCE, 2025

2

Digital euro | BCE, 2026

3

Estadísticas sobre pagos en España | Banco de España, 2026

4

Entrevista a Luis de Guindos en Expansión | BCE, mayo de 2026

5

Digital euro pilot | BCE, 2026

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